La zona de confort es tal vez la zona más peligrosa en la que se puede permanecer, es la zona del estancamiento y lo que se estanca muere. De ahí el refrán que dice: "renovarse o morir". Si no estamos aspirando a más estaremos obteniendo cada vez menos. En ocasiones la vida nos "sacude" con algún percance o tragedia y entonces caemos en la cuenta esencialmente de dos cosas: lo desprotegidos que podemos estar y lo verdaderamente valioso en la vida que no atendemos.
Si nos nos planteamos de manera consciente y voluntaria la exigencia de ir prosperando, entonces de manera inconsciente e involuntaria la vida nos impondrá duras exigencias para las que seguramente no estaremos preparados, dada nuestra conformidad y mediocridad habituales. "Renovarse o morir". Hay que renovarnos en diversos ámbitos de nuestra vida: económico, social, espiritual, familiar, personal. Renovar significa cambiar algo que ya no funciona en nuestras vidas por algo que sí lo haga.
Cambiar nuestras creencias para cambiar nuestras acciones; cambiar nuestras prioridades para cambiar nuestras fijaciones; cambiar, cambiar, cambiar. El no hacerlo implica situarnos en la obsolescencia, caducar, rezagarnos...morir. Ciertamente todos vamos a morir, pero que no sea por "inanición", por dejadez, ¡que la muerte nos encuentre trabajando, amando...prosperando!
No hay comentarios:
Publicar un comentario