Los miedos son poderosos...hasta que se les confronta. Y ¿que puede llevar a alguien a confrontar sus miedos? El dolor, el sufrimiento, el no poder aguantar más una situación que hace sufrir. El problema de enfrentar el miedo en esas condiciones es que no se hace de la manera más apropiada pues seguramente se hará con desesperación. La desesperación no es buen estado para hacer y resolver nada.
Una opción es "explorar" nuestros miedos con la idea de descubrir qué es exactamente lo que hay que abarcar o afrontar para hacerlo con la debida preparación y siguiendo un plan personal. Recuerdo como hace años, uno de mis tíos me aconsejaba que, para superar mi miedo a subir por una escalera exterior para llegar a la azotea de la casa donde vivíamos, lo hiciera de un escaló a la vez, que no subiera el siguiente hasta que me encontrara familiarizado y seguro con el anterior; fue una buena estrategia y funcionó.
Más que valentía, lo que nos suele faltar para afrontar nuestros miedos y superarlos es una estrategia adecuada que se diseñe en función de la naturaleza de nuestros miedos. Una estrategia que nos lleve a subir "un escalón a la vez"
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