viernes, 4 de marzo de 2011

Lo que Decides

En tu decidir asumes la responsabilidad en tu vida pues tus acciones y tus omisiones provienen, en última instancia, de una decisión personal. Claro está que tus acciones pueden estar "promovidas" por impulsos, la acción de otros, las circunstancias..., más siempre es tu decisión personal -o indecisión- la que tiene la "última palabra". Decidir es inevitable pues aunque decidas no decidir, ¡ya decidiste! El que decidamos corresponde a nuestro ser libre y, por lo mismo, a nuestro ser responsable ya que hay que "responder" por nuestros actos.

La persona indecisa bloquea su experiencia de vida y entorpece la de los demás. Se "detiene" en el tiempo y desperdicia sus talentos. Probablemente no termina por decidir porque no termina de contar con todas las garatías que quisiera para no arriesgarse. Esas garantías no existen. Cuando decides algo inexorablemente corres el riessgo de equivocarte, de fracasar o de ser rechazado. Así es y así hay que asimilarlo.

Lo que decides configura tu vida pues constituye el paso previo a la acción...o inacción. Y se darán consecuencias por ello, y son las consecuencias las que establecen cuál es o no es tu calidad de vida. Frente a las consecuencias ya no somos libres, por ello hay que decidir con la mayor sensatez y conocimiento de causa posibles, pero hay que decidir aunque fallemos.

No es igual el lamento del que decidió y se equivocó, que el del que decidió no decidir y no lo intentó. Si quiera el primero generó aprendizaje; el segundo,¡nada!

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