Una persona con carácter es una persona con fortaleza interior, con poder personal, con dominio de sí mismo. Y eso importa - y mucho- en el tema de la prosperidad, pues se requiere de carácter para resistir los embates de la adversidad y para persisitir en la detrminación de completar el proceso hasta que se logre lo que se quiere o se muera en el intento.
Y el carácter es la cosecha de los hábitos positivos que se han sembrado a lo largo de nuestra vida. En una era como la nuestra en la que se vive en fucnión de las emociones y no de las dterminaciones, el desarrollo del carácter se ha vuelto no sólo importante, sino urgente. Nadie lo hereda, nadie lo puede comprar ni hurtar, el carácter se adquiere con fortaleza y templanza y, si no, es sólo cuestión de tiempo para experimentar la decadencia en nuestras vidas.
Entonces te invito a reflexionar hoy que, más allá de las cualidades y defectos que nos caractericen, lo que importa es el tipo de carácter que adquirimos con convicción y contundencia pues será el motor que nos impulsará y sostendrá en el proceso que nos conduce hacia aquello que se traduce en prosperidad en nuestras vidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario