Cuando una persona quiere aprender, se "abre" al conocimiento, cuando quiere opinar: se "aferra" a su percepción. No es lo mismo. Conocer implica aprehender (si, con "he")algo partiendo de su realidad, de su naturaleza. Percibir implica interpretar, juzgar de acuerdo a criterios personales. El mundo del conocimiento es el mundo de lo creado por Dios y por el ser humano, real y objetivo...está "fuera de mí". El mundo de la interpretación, en cambio, es el mundo del tiempo, del cambio, de lo subjetivo...lo que está dentro de mí. Se trata de un mundo de escasez y muerte basado en la posibilidad de la pérdida y en una separación de los demás.
Nuestras interpretaciones dependen en buena medida de nuestras ilusiones y frustraciones y exigen mucho desgaste de nuestra parte para defenderlas de los demás. Lo que es real, no necesita "defenderse mucho". Cuando alguien opina en lugar de preguntar, o invalida en lugar de indagar se cierra al conocimiento. Dicen que no hay peor sordo que el que no quiere oir, pues entonces, ¿habrá peor ignorante que el que no quiere aprender?
Ver las cosas como son requiere de humildad y disposición, y cuando uno escucha las múltiples discusiones y pleitos sobre cualquier asunto dan ganas de preguntar: "¿Quieren aprender o quieren opinar?"
1 comentario:
no cabe duda que cadaquien persive lo que ve,pero no de manera objetiva como tu lo reflexionas , gracias por todo lo que me compartes y ahora preguntare antes de opinar y cuetionare antes de invalidar. gracias por tu tiempo y entrega al ser humano
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