En la creación de abundancia (material, emocional, espiritual) la convicción constituye el eje de la "transformación". Y la convicción se refleja por el tipo de emociones que nos caracterizan en nuestra vida ordinaria y no solamente cuando sucede algo extraordinario o cuando se presentan circunstancias especiales. Cuando se tiene convicción, "se nota". El nivel de vibración positiva (o negativa) que se genera cuando se está convencido de algo es contundente e impacta lo más profundo de nuestro ser (de nuestro modo de ser) y de nuestro modo de relacionarnos con los demás. La convicción obra el milagro "transformacional" que convierte el deseo (o el temor) en una realidad.
Claro está que esta convicción no sólo es fruto de la determinación y coraje por lograr algo, es más que eso, es el resultado del humilde reconocimiento de una fuerza invisible que nos sostiene, de una energía que nos configura y da forma a todo lo que somos, sentimos y hacemos. Es reconocer que existe una realidad superior que trasciende nuestra capacidad de entender y de captar. Como diría Hellinger: "ante el misterio, la actitud más apropiada es la contemplación humilde, no el entendimiento soberbio". Y dicha contemplación nos sitúa frente a lo "omnipotente" y lo "omnipresente"..., frente a "Dios" y su Poder Eterno. Es ahí donde ha de descansar y apoyarse nuestra convicción. No en nuestras capacidades, no en nuestra inteligencia, no en nuestra fortaleza..., en Dios que nos sostiene y nos puede conceder la abundancia si somos dignos recipientes de ella.
La convicción se nota. También la desconfianza y la inseguridad. La mayor vibración interior se alcanza con el amar y, cuando se ama, "no hay resistencia", hay confianza. Así que, una buena disposición para generar abundancia en la vida es la de amar, y para amar hay que comenzar por salir de uno mismo y observar con humilde atención que, lo que "es", es valioso aunque no sea como me gusta o lo que me gustaría. Lo que "es" puede mejorar sin duda alguna, pero sólo hasta que lo acepte tal como es y deje de pretender que "se haga mi voluntad en la tierra como en el Cielo".
1 comentario:
Yo creo que todo esto es lo que diferencia a las personas que pretenden aparentar seguridad en sí mismas y las que realmente lo son; la diferencia la hace el reconocer con humildad que nuestra vida no solo gira alrededor nuestro, sino que las cosas que dan verdadera trascendencia tienen total relación con Dios , que Él nos AMA profundamente y que solo quiere nuestra VERDADERA felicidad; el confiar plenamente en Él y hacer nuestro mejor esfuerzo nos dará la Paz y seguridad para enfrentar cualquier cosa.
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