martes, 4 de agosto de 2009

Creando Abundancia (I) El Deseo Ardiente

Todo en el universo es energía que se transforma, y la energía se determina por dos variables: sentido e intensidad. El sentido puede ser positivo o negativo, la intensidad: alta o baja. Los grandes anhelos (sentido positivo) y las peores pesadillas (sentido negativo) se hacen realidad con una intensidad de energía elevada. Una intensidad alta "magnetiza" y atrae (hace realidad) aquello que ocupa nuestra atención ordinaria de una manera obsesiva. En el diccionario Larousse se define el desear como el "querer intensamente algo", la intensidad pues, es la clave de la realización. Si quieres algo con poca intensidad no lo obtendrás, a menos que lo que quieres sea de tan poca monta, que se puede lograr con un querer pobre. Sin embargo, lo que le da "vida a la vida" es la realización de cosas "grandes". Sólo lo grande hecho realidad nos permite trascender (superar) lo aburrido y monótono, sólo lo que tiene un gran valor puede marcar la diferencia entre el vivir y el simplemente "sobervivir".
¡Cuántas personas se hayan muertas en vida! Porque no aspiran a lograr lo mejor y se conforman con lo meramente "aceptable", resignándose así a una experiencia cotidiana caracterizada por la mezquindad y el conformismo..., por la mediocridad. Y la mediocridad ¡enfada!, ¡enferma!, ¡indigna! La mediocridad es lo que lleva a muchos a buscar en el placer y la adicción un mal sustituto de la grandeza y la satisfacción personal. Desear ardientemente la realización de algo "enorme", "increíble" y "grandioso" le inyecta energía a nuestra vida, y vida a nuestros años. La llama del deseo rompe las cadenas de la indiferencia y derrite la frialdad de los corazones, le da sentido a nuestro ser pues siempre el mundo de los posible será mayor que el mundo de lo realizado, lo que le confiere a nuestra existencia un encanto y atractivo únicos, que constrasta con el amargo y letargado andar de muchos que, por miedo o pereza, no se animan a desear "lo mejor de lo mejor".
Te pregunto pues, si tuvieras la certeza de que no puedes fracasar...¿qué te gustaría realizar? ¿Cuál es tu más profundo deseo? Porque, como afirmara un fragmento del Punishab:

"Eres, lo que tu más profundo deseo es."

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