viernes, 10 de abril de 2009

Ejercitando tu Mente

Hace poco leí que "la disciplina es el arte de volver natural lo que no lo es" y me gustó, pues nos habla del potencial que tenemos en nuestra persona, si tan sólo nos "decidimos" a mejorar en algo - una cosa a la vez- nuestra vida, a base de mejorar nuestro "modo de ser". La disciplina no es otra cosa que la repetición consciente y consistente de actos hasta que llegamos al nivel de que se nos vuelve "natural" hacerlo. En otras palabras, el "ejercicio" es la clave del desarrollo. Si ejercito con atención y repetición mi abdómen, entonces tendré un estómago fuerte y esbelto; si me ejercito en la práctica de algún instrumento musical, me volveré un maestro; si me ejercito en el orden, entonces me rendirá mejor el tiempo, y así con todo.
Pues un ejercicio que considero fundamental es el de nuestra mente. Incluso me atrevo a afirmar que se trata del más importante y fecundo que podríamos plantearnos en este momento. ¿Por qué? Porque la mente constituye nuestro primer nivel de creación en la vida. Es decir que, lo que se constituye en nuestra mente, tarde o temprano se constituye en nuestra vida. Stephen Covey diría que "la creación mental antecede a la física" y lo vemos con claridad en los comúnes fenómenos que se originan por las llamadas "profecías de autocumplimiento" en las que, de tanto pensar en un resultado que quiero evitar, termino generando precisamente ese.
Y ¿en que consistirá una adecuado ejercicio de nuestra mente? Buena pregunta. Una mente desarrollada es aquella que se enfoca en las posibilidades y no en las amenazas; en la ganancia y no en la pérdida; en el logro y no en el sacrificio; en Dios y no en el mundo; en el bien y no en el mal...en fin, que una mente ejercitada es una mente creativa y no competitiva, optimista y no pesimista, positiva y no negativa. De hecho, en un nivel más profundo, se trata del algo que se antoja difícil, si no es que imposible y que en palabras de Deepak Chopra consiste en que: "es mejor tener una mente silenciosa, que una mente positiva". Hmmmm, ¿entonces, en que quedamos? Bueno, quedamos en el hecho de que a nadie le sirve - ni le gusta- una mente que se centre en lo negativo y perverso de la existencia humana ¿verdad? Y ya sea que te plantees lograr una mente positiva o una silenciosa el desafío consistirá en que la ejercites; en que realices ejercicios concretos y contínuos con ella.
¿Cómo cuáles? Te sugiero sólo las opciones que me parecen más eficaces - no se trata de que las hagas todas, basta con que elijas una y la practiques hasta que se vuelva algo "natural" en tí- y cuyos resultados notarás en la medida que las realices cada día a partir de este día:
  • Meditar
  • Visualizar lo que quieres que se haga realidad en tu vida
  • Escribir un diario personal
  • Dejar de juzgar (criticar, etiquetar, suponer)
  • Agradecer
  • Leer

Prueba de entrada con tan sólo una de ellas y, cuando se te vuelva algo natural hacerlo (que no te cueste mayor trabajo hacerlo), incorpora otra de la lista. Es cuestión de disciplina, y la disciplina es cuestión de decisión y determinación (un día sí y otro también). No importa que no te guste o que no lo dusfrutes como quisieras, sólo hazlo, y experiementarás un nivel superior de vida, ese al que sólo llegan los que son capaces de decirle que no a su desidia.

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