"La vida es un negocio en el que no se obtiene una ganancia que no vaya acompañada de una pérdida."
Arturo Graf
Muchos viven queriendo evitar la pérdida, no buscando lograr ganancia. Se aferran a lo que son, a lo que sienten, a lo que hacen y a lo que tienen por temor a quedarse con nada. De acuerdo a la Neuroeconomía, las personas tenemos más miedo a perder por comisión que a perder por omisión. Eso significa que que nos "perdonamos" más habernos equivocado por no haber hecho nada que habernos equivocado por haber intentado algo. Y, sin embargo, sólo en el intentar algo podemos aspirar a ganar algo.
De acuerdo a la ley de los Grandes Números, tendemos en promedio a mejorar nuestra situación en la medida en que seguimos intentando nuevas cosas que lo que está puede empeorar por hacerlo. Pero es desagradable perder. Cierto, más a la larga es doloroso no ganar pues la vida se va volviendo insípida y progresivamente insatisfactoria.
No sabe vivir quien espera ganar sin tener que perder algo, sólo existe, como una planta, como un animal, como una piedra. No se trata de arriesgar a lo tonto, pues eso sería apostar, se trata de calcular nuestro riesgo y disponernos a probar mejores formas de percibir y de proceder, eso sería invertir. Quien no entiende la diferencia entre apostar e invertir no entiende la diferencia entre vivir y simplemente existir.
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