El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.
Ernest Hemingway
Tener vida interior implica vivir profundamente, y la profundidad en la vida se refleja en la sencillez en el modo de ser. Sucede que cuando se encuentran los verdaderos tesoros interiores, las riquezas exteriores y los placeres mundanos pierden importancia, pierden interés. ¿Por qué? ¿Por que son malos? No, claro que no. Se debe a que son relativos, parciales y de poca permanencia.
Lo que en realidad colma el corazón humano hasta lograr una experiencia de paz habitual y creciente tiene que ver con el convertirnos en mejores personas. Todos estamos aquí para convertirnos en el tipo de persona que podemos llegar a ser; estamos aquí para crecer y completar nuestra personalidad. Y, en la medida que lo logramos, nuestra vida interior se expande y con ella nuestra experiencia de de felicidad.
Por eso podríamos afirmar que: "tan sencillo te vemos, tan feliz te suponemos".
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