Dicen que no hay peor sordo que el que no quiere oír y no hay peor ciego que el que no quiere ver. Y existe un tipo de sordera y de ceguera que se da en las personas que le dan más peso a sus percepciones que a los hechos, o aquellas que, basándose en un hecho relativo no aceptan en contra los hechos contundentes.
Y mientras más recurres a la realidad para explicarles su error de apreciación, más se aferran a su "argumento" - que no "fundamento"- reclamando de paso que no les entiendes...!!! ¿Qué hacer ante estos casos? Depende de las consecuencias. Si hacerles caso es menos doloroso que enfrentar su continuo embate de reclamos y exigencias, hazles caso. Si hacerles caso es más doloroso que sus embates, ¡mándalos a volar! Como sea la injusticia prevalece, la injusticia que cometen por darle más peso a sus argumentos que a tus evidencias. Ni modo, la vida no es justa...las relaciones, menos.
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