Los paradigmas religiosos, culturales y científicos le dan forma a nuestros paradigmas personales de manera que, cuando dichos "macro" paradigmas se colapsan y entran en crisis, los de escala menor (micro), es decir, los personales, familiares y colectivos también entran en crisis. De suyo este fenómeno no es malo, al contrario, forma parte del progreso personal y el de la humanidad en su conjunto. El problema es que, debido a nuestra resistencia al cambio, tardamos en deshacernos del viejo paradigma y en incorporar el nuevo.
Las consecuencias de tal tardanza e indisposición pueden ser desastrosas. Por ello es importante mantenerse con una mentalidad y actitud "abiertas" por un lado y, por otro, dispuestas a indagar con curiosidad y responsabilidad los "avances y actualizaciones" en lo que a paradigmas se refiere. Cerrarse podría ser equivalente a morir. Como dice el refrán: "renovarse o morir", y toda renovación comienza por un cambio de paradigmas. Así que, ¿tienes disposición para ello?
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