El momento de la verdad llega cuando finalmente actúas...o no. No se puede hablar de poder real mientras no se realice la acción pertinente al objetivo que se persigue. Es lo que haces o lo que no haces lo que va configurando el tipo de resultados que obtienes - o no - en tu vida. Si tu pensamiento fue claro y precisso, la acción que emprendas será contundente si bien se requiere también del ejercicio de la voluntad para ello. Pensamiento Definido + Voluntad Decidida = Acción
Muchos se quedan en la mera intención y no hacen nada - o muy poco - por prosperar, lo que los conduce a la decadencia en sus vidas. Es verdad que actuar puede convertirse en algo difícil, más no hacerlo puede convertirse en algo doloroso y entonces hay que elegir: lo difícil sobre lo doloroso o lo doloroso sobre lo difícil. A la larga pesa más lo doloroso que se vive que lo difícil que no se llevó a cabo.
Cuando finalmente te decides y actúas, lo que en un principio se tornó difícil termina por volverse satisfactorio y gozoso. Tu decides: experimentar el dolor de la disciplina o experimentar el dolor del arrepentimiento.
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