Sé que ya te encuentras en niveles de "máximo interés" por conocer tu personalidad basándonos en tu fecha de nacimiento y prometo que a partir de mañana lo comenzaremos a ver, aunque será hasta el próximo lunes que lo empecemos a abarcar con detalle (recuerda que las publicaciones en este blog se interrumpen sábados y domingos). Ahora bien, mientras tanto es importante profundizar más en la naturaleza de la influencia que ejercen sobre nosotros las energías de nuestro nacimiento para que podamos comprenderlas mejor cuando las abarquemos en nuestro caso particular.
Un destino corresponde a un lugar al que queremos llegar y todos, de una manera más o menos conciente, nos fijamos pautas para llegar a esos destinos. Nos planteamos metas físicas como la salud, la apariencia o el rendimiento, metas financieras, profesionales, en nuestras relaciones..., pero muy pocos se plantean -por ignorancia o dejadez- llegar al destino de su propia realización en términos de "pulir" y "completar" su forma de ser, su personalidad.
Y las pautas sobre este destino nos la dan los números asociados a nuestra fecha de nacimiento ¿ya conoces el tuyo?. Ya sea que hayamos obtenido una cifra de tres o cuatro dígitos cada una de las energías que representan constituyen la textura de nuestra forma de ser, es decir, nos configuramos en función de la combinación de dichas energías, como sucede con la combinación de instrumentos en una orquesta y la música resultante en la que, todos participan más unos sobresalen. Lo mismo sucede con la influencia que ejerce cada número, no es la misma intensidad: los números del lado izquierdo de la diagonal ejercen una influencia menor que los que se hayan (o el que se haya)en el lado derecho. Por su parte el número "0" describe un tipo de energía especial que potencializa e intensifica las energías de los demás números.
Las pautas de nuestra forma de ser que vienen configuradas por estás energías, no están diseñadas para empujarnos hacia "adelante" en nuestra vida (progreso horizontal) sino para empujarnos hacia "arriba" (progreso vertical), en términos de una mejora progresiva en nuestra forma de ser. Es decir, el sentido más profundo de nuestras vidas no consiste tanto en un lograr más como en un ser mejores; en todo caso, tiene sentido lograr más si somos mejores ¿no crees?
Si lo explicamos en términos de una montaña, los números de la derecha de nuestra cifra indican "la cima" de esa montaña, lo que hemos de lograr en términos de nuestro crecimiento personal. Los dígitos del lado izquierdo por su parte serían el equivalente a la "pendiente o elevación" de esa montaña, el proceso de trabajo que tenemos que seguir para lograr la armonía y maduración de las energías que nos constituyen y poder llegar a la cima representada por el lado derecho. El ascenso no será fácil, más será apasionante si identificamos el valor de encontrarnos en la cima, escalrar representa riesgos y esfuerzo, más nada se compara con la experiencia de encontrarse en "las alturas". ¿Te animas a escalar en tu vida en lugar de simplemente caminar o correr a lo largo de ella?
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