"No sabré hacerlo, no ha producido jamás buen resultado. Probaré a hacerlo, ha obrado casi siempre maravillas. Lo haré, ha conseguido milagros."
Anónimo
¡La convicción es poderosa! Rara vez nos animamos a demostrarnos -y demostrar a los demás- lo que somos capaces de hacer, por miedo, comodidad, o ambos. Es más fácil renunciar a nuestros sueños que decidir salirnos de nuestra zona de confort y correr el riesgo de nuestro éxito, lo cuál es una gran pena pues, a la larga, se experimenta gran frustración en la vida y, con ella, la búsqueda de compensaciones adictivas.
Que no nos preocupe el cómo hacer realidad lo que queremos, que lo que nos ocupe sea tener la firme intención (intensidad) de lograrlo y tener presentes las razones por las que queremos lograrlo, lo demás se nos irá dando a conocer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario