El querer es poderoso y la clave consiste en que, por un lado, tenga claro lo que quiero y por otro lo quiera con la suficiente intensidad y persistencia. Muchas vidas se truncan por no saber lo que se quiere o por no quererlo suficientemente. El no saber como lograr lo que se quiere pasa a segundo plano, las cosas se revelan y/o se acomodan justo cuando hace falta que lo hagan. ¡Querer es lo fundamental!
Es más cómodo simplemente "esperar" y ver que sucede para entonces generar "la mejor respuesta posible". Así no se juega el juego de la vida; se juega con objetivos y metas concretas, que inspiren, que ilusionen, que eleven. Así que, "si quieres" puedes comenzar a hacer de tu vida algo apasionante que agradezcas y disfrutes continuamente pues, avanzando a lo largo de ella, se puede poner "cada vez mejor".
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