En una de sus obras, Deepak Chopra menciona que "es preferible una mente silenciosa a una mente positiva", y pienso que tiene mucho sentido. Cuando nuestra mente se aquieta, nos volvemos más aptos para lo espiritual pues dejamos de distraernos por las cosas "de este mundo". Y no porque no sean importantes, sino porque no son "lo más importante".
Lo más importante sólo se puede "captar" cuando seguimos los dictados de la consciencia antes que los del corazón. Por ello conviene "silenciar" la mente. Y silenciarla requiere a su vez que destinemos unos minutos al día a cerrar nuestros ojos y abrir nuestro corazón en una profunda meditación. La esencia de la meditación es "permitir" que todo sea como es sin "engancharnos" emocionalmente con nada. Y permitir implica "dejar de resistirse", dejar de pelear con lo que nos disgusta, dejar de quejarnos y de juzgar.
Aquietar la mente implica, en definitiva, dejar de una vez por todas de darnos "tanta importancia" de una manera consciente (intencional) y persistente (habitual).
No hay comentarios:
Publicar un comentario