En ocasiones uno es más consciente de lo que no está siendo como quisiéramos y el sufrimiento se acentúa. De ordinario tiene que ver con uno o varios resultados que no estamos obteniendo en términos económicos, de salud , de tranquilidad o con alguna relación especialmente importante, a veces el desencanto y la frustarción invaden nuestro ser. Y no se sabe que hacer en esos momentos de aflicción y amargura pues pareciera que no tiene sentido ni plantearse ni proponerse nada... pues "nada" ha funcionado.
A lo largo de nuestra vida hacemos grandes apuestas e inversiones para ser felices. Le apostamos a un trabajo e invertimos en nuestra educación para desempeñarlo bien; le apostamos a una relación e invertimos nuestro tiempo y energía para atenderla y disfrutarla al máximo; le apostamos a un estilo de vida e invertimos tenacidad para mantenerlo. Y a pesar de ello, en ocasiones las cosas no salen como esperamos. Así es la vida...así es la libertad humana tan dispuesta al bien pero que se queda corta de alcance por la falta de disposición, de sacrificio, de persistencia. Sí, así es y de cualquier modo tenemos "opciones" aunque pareciera que no.
Tenemos la opción de proponernos hacer realidad aquello que vale la pena por sí mismo y por el nivel de crecimiento que nos genera. Podemos hacer realidad la fe en Dios y confiar en que nuestra situación puede mejorar aun cunado no tengamos muy claro cómo; podemos hacer realidad el amar aunque no seamos correspondidos; podemos, en definitiva "seguir adelante" a pesar de las contrariedades y decepciones.
Es lo que hacemos realidad lo que más importa si bien no toda la realidad nos satisface. Es lo que podemos aportar lo que interesa si bien no todos nos apoyan. Es recomenzar una vez más lo que puede llenar de contenido y significado nuestra existencia. Algún buen resultado se dará, algún buen fruto se cosechará y será cuestión de tiempo para que nuestra generosidad y determinación se vean recompensados. Tal vez no del modo como lo esperamos, tal vez no cuando lo deseamos más seguro que de un mejor modo inclusive. Dejémosle a Dios el "cómo" y sigamos centrando nuestra intención es el "qué" específico que queremos lograr.
El mundo es de los "valientes" y sus misterios se revelan a los que, sin prisa y sin pausa, deciden dar lo mejor de sí aunque no se reciba lo mejor de los demás.
1 comentario:
gracias por tus grandes deseos,que DIOS te siga poniendo a nuestro lado para encontrar esa fortaleza que tenemos dentro y que cada dia llene de alegria tu corazon y por consecuencia tu hogar feliz año . un abrazo lulú ramos
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