Cuando nos planteamos un cambio de fondo - y no sólo de forma- en nuestra vida, el factor "RI" juega un papel preponderante para lograrlo. ¿Qué significa? "R" significa repetición; "I", intensidad. Así que la repetición y la intensidad son la clave del cambio y, con el cambio, la clave del éxito. Nos hemos referido en reflexiones previas a la importancia de los hábitos, pues, por la predisposición que nos generan, sus consecuencias constituyen el principal componente de la calidad - o falta de ella- de nuestra vida.
Las pautas de pensamiento, emoción y conductas en nuestra vida, tienen su orígen en algo que se nos repitió - o repetimos- durante suficiente tiempo o en algo que nos ocurrió con una gran intensidad. Por ejemplo, si se nos dijo en diversas ocasiones que no eramos buenos para el estudio y nos regañaban al hacerlo, fuimos asumiendo - por la repetición y la intensidad- que así era...y no podía ser de otro modo.
Existe una proporción inversa entre la repetición y la intensidad: mientras más intensidad genere en el cambio, menor será el número de veces que requiera repetir el nuevo pensamiento o la nueva acción para lograr el resultado deseado. Si, digamos, me propongo hacer abdominales para tener un estómago plano y las realizo con flojera y pocas repeticiones, el resultado simplemente no se dará. Sin embargo, si las hago con gran energía y empuje (intensidad alta), más pronto obtendré el resultado de disfrutar de un estomago plano.
Hay personas que pretenden su cambio con meras repeticiones de pensamientos y/o actos positivos, pero sin intensidad. Y los hay quienes pretenden un cambio inmediato con gran entusiasmo y decisión, pero sin persistencia (repetición). Ninguno de los dos lo logrará. Se requiere tanto de repetición como de intensidad...
La repetición requiere de que concretemos pensamientos o acciones y les destinemos espacio y tiempo...una y otra vez. La intensidad por su parte, requiere que me centre en los beneficios del resultado y no en la dificultad del proceso y, al hacerlo, me entusiasme cada vez más y más.
Si queremos cambiar entonces, se requiere del factor "RI" y está en nuestras manos - y sólo nuestras- el aplicarlo en nuestras vidas o no.
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