viernes, 6 de marzo de 2009

Cuestión de Enfoque

Todos hemos escuchado alguna vez aquello de que "nada es blanco o negro, el color depende del cristal con que lo mires"... y así es. Ese cristal específico tiene que ver con el "enfoque" con el que centres tu percepción de una situación en tu vida, o como le llamamos en Programación Neurolingüística (PNL), el "encuadre" con el que observas y consideras algo. Cambiar tu enfoque puede ser muy poderoso en términos de obtener mejores resultados en tu vida, inclusive puede cambiar la naturaleza misma de la situación que estás enfocando (encuadrando).
La mayoría de la gente tiene un enfoque centrado en el problema o la amenaza posibles en determinadas situaciones y esto conlleva connotaciones negativas a la hora de confrontar la situación. Otros permanecen enfocados en la posibilidad de la pérdida en sus vidas, los hay también quienes viven enfocados en las dificultades, en los riesgos, en la adversidad...en el fracaso. Además se suelen jactar de ser "realistas" y pretender que se comportan con "prudencia" al mantener un enfoque nagativo en sus vidas.
No nos extrañe pues, que vivamos en una realidad caracterizada por la amargura y la ansiedad, en una realidad en la que la gente vive preocupada y estresada por el "mañana" sin contar con sus pretendidas garantías y seguridad. No nos estrañe que haya tanta enfermedad en nuestros días. De ordinario sólo es posible mantener un enfoque a la vez en nuestra mente...¿por qué escogemos el negativo?
¿Por qué no centrarnos en nuestros objetivos en lugar de nuestros problemas? ¿En nuestras oportunidades en lugar de las amenazas? ¿En las ganancias en vez de las pérdidas? ¿En el éxito en lugar del fracaso?

Mucha gente simplemente no sabe lo que es el enfoque ni saben que lo pueden cambiar,... ¿cómo?, sencillamente definiendo (reencuadrando) uno nuevo, de ordinario exactamente el opuesto al que solemos tener. Por ejemplo, si me suelo centrar (enfocar) en lo que sale mal, me puedo proponer poner especial atención a lo que sale bien, digamos que, formulando todos los días una lista de 10 cosas que salieron bien en nuestro día antes de disponernos a descansar.

La gente suele mantenerse con un enfoque negativo por miedo. Miedo a que las cosas que pudiéramos esperar que salieran bien en realidad no lo hicieran o, habiéndolo logrado, puedan salir mal en cualquier momento. Generalmente este tipo de enfoque genera las llamadas profecías de autocumplimiento en las que, por pensar tanto en lo malo, termino logrando que suceda por la "ley de la atracción". El miedo es algo que de ordinario se suele vencer por una de dos vías: dando pequeños pasos dirigidos hacia lo que queremos (que se opone a lo que tememos) o deseando con burla que suceda exactamente aquello que tememos (lo que en Logoterapia se conoce como la intención paradójica) para liberarnos de la tensión que nos provoca. Evidentemente este último sólo se aplica para aquellos miedos que, teniéndo un ligero fundamento en la realidad, más bien se alimentan de nuestra imaginación desproporcionada.
La pereza mental de querer generar un nuevo - y positivo - enfoque y mantenerlo con persistencia y fe suele también complicar las cosas. El enfoque negativo nos surge de manera espontánea y repetitiva sin mayor esfuerzo. Corresponde a una especie de "flacidez" mental que se genera por la resistencia a ejercitar nuestra mente con enfoques positivos, pues requieren de esfuerzo y persistencia...de nuevos hábitos mentales. Y los hábitos (buenos) cuestan trabajo porque se tratan de acciones que hay que repetir una y otra vez, de manera consciente y voluntaria. Como afirmara Goethe: "cualquier falta de compromiso consciente con lo importante en nuestra vida, se termina por convertir en un compromiso insconsciente con lo absurdo en ella".
En definitiva, es cuestión de enfoque...y de determinación el conseguir elevar nuestra calidad de vida ,¿no crees?

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