Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente.
Ludwig Wittgestein
Las palabras son los ladrillos de nuestros pensamientos, si disponemos de pocos ladrillos nuestros pensamientos serán limitados. Pensamos en palabras y expresamos lo que sentimos con palabras...o al menos así debiera de ser. Entonces el disponer de un vocabulario amplio se traduce a una misma amplitud de pensamiento, por su parte, un vocabulario pobre nos habla de un pensamiento limitado.
Y el vocabulario se adquiere y se amplía leyendo o conversando con personas doctas, preparadas, con amplio conocimiento de las cosas y experiencia de la vida. Pero la gente lee poco y lo poco que lee es de mala calidad, es chatarra. Si a esto agregamos que la estructura de la palabra se está desarticulando para crear un nuevo lenguaje "cibernético", pues peor.
Cada vez nos vamos volviendo más aptos para la tecnología e irónicamente más ineptos para la reflexión y la comunicación. ¿No es irónico que en la era de la información, estemos cada vez menos formados?
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