Lo que solemos experimentar en nuestro interior no es lo que solemos mostrar en la superficie. A lo largo del tiempo, hemos creado una máscara que refleja de manera distinta -y hasta opuesta- lo que en realidad somos. Esto impide que nos comuniquemos con los demás en un nivel de autenticidad y puede estar relacionado con nuestros problemas de salud así como dificultades en nuestro desempeño laboral, familiar y social.
Cada número primario del nacimiento revela cualidades que le dan color y forma a nuestra personalidad y a nuestra vida. Sin embargo, las máscaras que utilizamos reflejan algo distinto a lo que corrresponde a nuestra realidad interna.
Muchos 1 se muestran confiados, tranquilos y hasta distantes en apariencia cuando en realidad experimentan inseguridad. Su naturaleza competitiva proviene de su miedo o sentimiento de inferioridad. Pueden actuar de forma independiente pero en el fondo sienten temor de "no poder hacerlo" por sí mismos.
Muchos 2 aparentan ser analíticos y equilibrados, más internamente experimentan contradicciones y conflictos mentales que les pueden generar estrés. Pueden mostrarse rígidos cuando dicen que no a la par que enfrentan presiones internas para acceder. Suelen experimentar sentimientos de culpa.
Muchos 3 se muestran animados y confiados a la par que enfrentan sentimientos de duda y depresión. Aparentan ser lógicos y racionales para ocultar sus profunda sensibilidad.
Muchos 4 aparentan tener todo fríamente calculado y anticipado, pero debajo de su apariencia relajada y analítica, se encuentra una mente alborotada lista para tomar decisiones impulsivas basadas en su sentido interno confuso y desorientado.
Muchos 5 se muestran como personas independientes cuando en realidad son lo contrario. Los que se ven como enfocados en realidad se hallan disperso; su río de conocimientos puede ser ancho pero no profundo a la vez que experimenta se de nuevas experiencias y miedo de aburrirse.
Muchos 6 pueden mostrarse muy agradables, sonrientes, tranquilos, considerados y correctos pero ocultan una fuerte tendencia a mostrarse críticos de sí mismos y de los demás, basándose en criterios demasiado elevados. Sienten desaliento y amargura por las faltas propias y las del mundo.
Muchos 7 se muestran como seguros de sí mismos, tomando decisiones impulsivas y contundentes sin consultar a otros siendo que en realidad no creen en sí mismos.
Muchos 8 aparentan tenerlo todo bajo control y autodominio. Con frecuencia envía doble señal a la gente. Se muestran pasivos cuando en su interior reina una gran agresividad reprimida y una gran necesidad de poder, reconcimiento, influencia y éxito.
Muchos 9 poseen cierta profundidad, carisma, magnetismo y contundencia, con los que buscan ocultar su incierto sentido de identidad y su vulnerabilidad frente a las opiniones de otros. Con frecuencia se colocan en posiciones de liderazgo si bien presentan dificultad para vivir de acuerdo a los principios más elevados de su vida.
Lo anterior no son más que generalizaciones y en ningún momento se pretende precisión en la descripción de cada uno. Son planetamientos ilustrativos de loq ue puede ser nuestra realidad vs nuestra máscara en la vida. El punto es que necesitamos identificar los rasgos característicos de nuestro "verdadero yo" para confrontarlos y, si fuera el caso, trascenderlos.
1 comentario:
Faltó el dato del cero.... gracias y saludos
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