No es fácil determinar hasta cuándo tiene sentido seguir con algo que te propusiste y que no más no se da; definir si tiene caso continuar o mejor abdicar y "dejarlo por la paz". En especial cuando se trata de un proyecto compartido en el que descubres que la(s)otra(s)parte(s) no están aportando lo que habían quedado o lo que se requiere para lograr el éxito em dicho proyecto. ¿Cuándo se trata de persistencia y cuándo de necedad?
Pienso que es algo que sólo te puede dictar esa "voz interior" que todos tenemos. Hay que poner mucha atención para distinguirla. Se requiere de un profundo examen para dictaminar si procede o no seguirlo intentando así como solicitar el consejo acertado del que sabe de lo que habla. Como sea, el impulso no es el más indicado para dicho dictamen, no es de fiar cuando se trata de cosas de mucha monta. Y ayuda reflexionar sobre si tiene sentido o no aunque sea el mismo "seguir intentándolo" pues, en ocasiones, importa más el crecimiento interior que experimentamos por tratar de lograr algo que el mismo lograrlo en sí.
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