martes, 28 de septiembre de 2010
Seguir
Aun cuando logres lo que te propones, no dejes de buscar lo mejor. Descansa y disfruta lo que conseguiste pero no tardes en recomenzar la marcha, no te conformes, no te duermas en tus laureles. Pocas cosas son tan peligrosas como el éxito porque, en cuanto dejas de avanzar comienzas a retroceder. ¿Qué mejor cosa tienes que hacer que el trabajar, amar y superar el dolor en tu vida? ¿Por qué alimentar ilusorias fantasías de que se acaben los problemas y desaparezcan las preocupaciones? Para eso está el Cielo. Aquí nos toca reflexionar, entusiasmarnos con nuevos proyectos y esforzarnos por salir adelante. ¿Por qué sigues esperando que las cosas y las personas cambien y mejoren como por arte de magia? ¿Por qué quieres que la lotería, la suerte o la fortuna te arreglen tus problemas? Entonces, ¿para qué tienes una inteligencia creativa? ¿Para qué cuentas con energía emocional? ¿Para qué sirve una voluntad poderosa? Y, más aún, entonces ¿para qué eres libre si no quieres elegir y arriesgarte? Dime, ¿para qué eres humano si te conformas con vivir con una placentera forma “animal” de vivir?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario